Estrés percibido y calidad de vida relacionada con la salud en personal sanitario asistencial

  Giannella Cozzo1, Micaela Reich2
  1Universidad Católica del Uruguay, Uruguay, 2Universidad ORT Uruguay, Uruguay
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Cozzo, G., & Reich, M. (2016). Estrés percibido y calidad de vida relacionada con la salud en personal sanitario asistencial. PSIENCIA. Revista Latinoamericana de Ciencia Psicológica, 8, doi: 10.5872/psiencia/8.1.21

Resumen

Resumen

Numerosas investigaciones señalan a los Profesionales Sanitarios asistenciales como población de riesgo y vulnerabilidad, al estar expuestos a estresores específicos propios de las labores que desempeñan, y por presentar mayor impacto en los niveles de bienestar y Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS). Este estudio informa los niveles de Estrés Percibido, y la CVRS de una muestra de enfermeros, fisioterapeutas y médicos de una mutualista privada del Uruguay. Se recogieron los datos de una muestra de 56 Profesionales Sanitarios asistenciales uruguayos. Instrumentos de medida: PSS y MOS-SF-12v2. Se condujeron análisis preliminares: frecuencias, descriptivos, comparación de medias, correlaciones con los ítems de las escalas. Los análisis arrojaron diferencias en la CVRS en función de la profesión y cargo. Los resultados tienen implicaciones de cara al diseño e implementación de programas psicoeducativos que atiendan en forma específica las necesidades psicosociales y de salud mental de esta población escasamente abordada por la literatura a nivel nacional y regional.

Palabras Clave: Estrés percibido, Calidad de vida, Personal sanitario, Prevención

Introducción

Introducción

Los Profesionales Sanitarios habitualmente deben lidiar con estresores, desafíos, y factores de riesgo inherentes a su condición, que podrían conllevar un impacto en su bienestar psicosocial y su Calidad de Vida Relacionada con la Salud (en adelante, CVRS) (Guler & Kuzu, 2009; Moreno-Jiménez & Peñacoba, 1999; Ortega Ruiz & López Ríos, 2004; Remor, Ulla & Arranz, 2003). Las crecientes demandas y recursos limitados se han encontrado asociados a mayores niveles de Riesgo Percibido y Riesgo Psicosocial asociado al medio ambiente laboral (Montoya, Walteros, Frascarelli & Izquierdo, 2009). Estos factores podrían afectar la CVRS, la habilidad para controlar y organizar el trabajo, manejar efectivamente el tiempo y las crisis por parte de los Profesionales (Leka, Griffiths, & Cox, 2004; Ortega Ruiz & López Ríos, 2004).

Leka, Griffiths & Cox (2004) encontraron que prolongados periodos de Estrés se encontraban asociados a ansiedad, depresión, irritabilidad, cansancio, incapacidad para relajarse, concentrarse, o dormir, dificultades para pensar y tomar decisiones.

Ortega Ruiz & López Ríos (2004) consideran que el Estrés en el Personal Sanitario es un tema de especial importancia en la actualidad ya que cada vez más estudios asocian al Estrés con la salud, bienestar psicológico y la calidad de la asistencia que se proporciona a los pacientes destinatarios de sus servicios profesionales.

Por otra parte, el Estrés implicado en la labor profesional, puede impactar en la capacidad de disfrute del trabajo y en el compromiso con el mismo, desencadenar un aumento en el ausentismo, rotación del personal, accidentes laborales, y quejas de usuarios del servicio (Leka, Griffiths & Cox, 2004).

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (European Foundation for the Improvement of Living and Working Conditions, 2005) considera los siguientes problemas asociados al Estrés en el ámbito laboral: enfermedades cardiovasculares, dificultades musculares en cuello, hombros y brazos; así como ausentismo, llegadas tarde, aumento en la rotación del personal, disminución de la productividad, y accidentes laborales.

Como base teórico-conceptual del presente estudio, tomamos una definición de Estrés Percibido que se define y operativiza en concordancia con los postulados del Modelo Transaccional del Estrés (Lazarus & Folkman, 1984). Se conceptualiza al Estrés partiendo de la base de que los estímulos del entorno no son en sí mismos estresantes, sino que desencadenan una respuesta de Estrés según la persona que los percibe. Es así que iguales situaciones no generarían la misma reacción en todos los individuos, ya que estos no le darían el mismo significado a lo que sucede (Straub, 2012).

Según Cohen, Kamarck y Mermelstein (1983) el “Estrés Percibido puede ser visto como una variable de resultado que mide el nivel de Estrés experimentado en función de eventos estresores objetivos, procesos de afrontamiento, factores de personalidad, etc.”. Por su parte, Remor (2006) plantea que el nivel de Estrés Percibido correspondería al grado en el que una persona considera que su vida es impredecible, incontrolable o agotadora.

Teniendo en cuenta las repercusiones negativas que tiene un nivel de Estrés demasiado intenso o duradero en la salud de las personas, es pertinente evaluar además del Estrés Percibido, la CVRS.

Se considera que la calidad de vida es un concepto general que depende de: la salud física y mental de la persona; su grado de independencia; sus relaciones sociales e integración social; y sus creencias personales, religiosas y espirituales (WHOQOL, 1998). Al intentar medir el impacto de la salud sobre la calidad de vida surge el concepto de CVRS (Schumaker & Naughton, 1995). Según estos autores, para evaluar esta variable se considera la valoración personal del estado de salud, sus influencias en el funcionamiento cotidiano, la capacidad de realizar actividades importantes para la persona y la satisfacción que tiene sobre su propia vida. En esta línea, la CVRS es un concepto subjetivo en cuanto refiere a la percepción que tiene el individuo sobre su propia salud; y multidimensional, ya que abarca aspectos sociodemográficos, clínicos, laborales, psicosociales, físicos y cognitivos (Casas, Repullo & Pereira, 2001; Madariaga & Antón, 2008; Ramírez, 2010).

Hasta la fecha, escasos Centros de Salud evalúan y abordan las necesidades psicosociales específicas de esta población en Uruguay. Asimismo, la literatura científica en el tema con datos a nivel nacional o regional es escasa.

Por todo lo mencionado, el presente estudio tiene por objetivo describir y analizar la relación entre los niveles de Estrés Percibido de una muestra de profesionales del ámbito Sanitario Asistencial privado a partir de la administración de la Escala de Estrés Percibido – Perceived Stress Scale (PSS), versión española adaptada por el Dr. Eduardo Remor (2006); la percepción subjetiva de Calidad de Vida Relacionada con la Salud, salud funcional y bienestar por medio del Cuestionario de Salud MOS-SF-12v2 (versión adaptada para Uruguay); y las características sociodemográficas y laborales asociadas a los mismos por medio de un cuestionario elaborado ad hoc para este estudio.

En el presente estudio, se examinaron los resultados potencialmente negativos en la CVRS, y su posible relación con los niveles de Estrés Percibido y variables sociodemográficas y laborales, como potenciales factores de riesgo/protección para los Profesionales Sanitarios. El entrenamiento en Estrategias de Afrontamiento adaptativas y adecuadas para hacer frente a los estresores, y en habilidades de Manejo del Estrés, podrían amortiguar el impacto potencialmente negativo en la salud de los participantes, y en las organizaciones en las que trabajan (Nejad & Volny, 2008).

Los resultados tienen implicaciones de cara al diseño e implementación de programas psicoeducativos que atiendan en forma específica las necesidades psicosociales y de salud mental de esta población escasamente abordada por la literatura a nivel nacional y regional.

Método

Método

El diseño de esta investigación fue de tipo transversal descriptivo comparativo y correlacional. El mismo permitirá obtener una visión respecto a la correlación o no entre las variables estudiadas, en el momento en el que es realizado el estudio. Se condujo una investigación no experimental, ex post-facto, descriptiva, comparativa, correlacional y de corte transversal según la clasificación que indican León y Montero (2005), y Montero y León (2007).

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Participaron un total de 56 Profesionales Sanitarios que se encontraban trabajando en un centro de salud privado en el departamento de Paysandú. La muestra presentó diferentes características sociodemográficas. La muestra estuvo compuesta por médicos (21%), fisioterapeutas (23%), licenciados en enfermería (34%), y auxiliares en enfermería (21%).

El reclutamiento de los participantes para este estudio, se realizó a través de un muestreo no-probabilístico, por conveniencia.

Los criterios de inclusión requeridos para la participación en este estudio, fueron: ser funcionario sanitario asistencial del Centro seleccionado y participar de forma voluntaria y anónima.

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Se administró un Cuestionario de Datos Sociodemográficos y Laborales diseñado ad hoc para este estudio. El mismo recoge datos relativos al género, la edad, estado civil, convivencia, así como nivel de estudios alcanzado, profesión, cargo, tiempo transcurrido desde que se ocupa el cargo, turnos horarios que la persona realiza, entre otros.

Además, se utilizó la Escala de Estrés Percibido – Perceived Stress Scale (PSS), versión española adaptada por el Dr. Eduardo Remor (2006), contando con la autorización a tales efectos por parte del autor. Este es un cuestionario de autoinforme, de breve y sencilla administración. La PSS en su versión española ha sido administrada en numerosas muestras, arrojando valores deseables de fiabilidad (0.81), fiabilidad test-retest (0.73), así como su validez convergente con otros instrumentos de medida.

En esta línea, aunque la escala no ha sido adaptada para la población uruguaya, sí se han obtenido propiedades psicométricas a partir de estudios realizados a nivel nacional. Los datos reflejan una fiabilidad de 0.86 en una muestra de mujeres uruguayas con cáncer de mama, y de 0.84 en una muestra de mujeres uruguayas saludables (Reich & Remor, 2014).

La Escala de Estrés Percibido – Perceived Stress Scale (PSS) (Cohen, Kamarck & Mermelstein, 1983; Remor, 2006) es congruente con el marco teórico planteado del Modelo Transaccional del Estrés. Esta herramienta arroja un nivel global de Estrés Percibido de las personas, sin preguntar respecto a eventos en concreto que pudieran desencadenar esta respuesta de Estrés. A través de sus 14 ítems, evalúa en qué medida la persona percibe como estresantes diversos factores de su vida cotidiana, sin plantearle estímulos concretos. A su vez, se interroga en qué grado las personas creen que ejercen control sobre las situaciones inesperadas o estresantes. Este instrumento brinda una medida global de Estrés Percibido en el último mes. Cabe destacar que para diseñar esta escala, se partió de la base de que el Estrés es influenciado por estresores diarios, eventos vitales, y por los medios y recursos de los cuales la persona disponga en un determinado momento (Remor, 2006).

El Cuestionario de Salud MOS-SF-12 versión 2.0, es una versión abreviada de la versión adaptada para Uruguay (http://www.iqola.org) del MOS-SF-36 2.0 (Ware y Sherbourne, 1992; Ware, 2000), Este cuestionarioevalúa la percepción subjetiva de calidad de vida relacionada con la salud, salud funcional, y bienestar. Se trata de un instrumento de autoinforme que toma de 2 a 3 minutos cumplimentar, y que consta de 12 ítems con un formato de respuesta de una escala tipo Likert. Las puntuaciones directas se traducen a puntuaciones escalares que pueden tomar un valor de 0 a 100. Una puntuación mayor indica mayor CVRS. Abarca 8 dimensiones o escalas de salud, resultado del promedio de la suma de las preguntas contenidas en cada escala. Estos conceptos son: a) Función Física (FF), b) Rol Físico (RF), c) Dolor Corporal (DC), d) Salud General (SG), e) Vitalidad (VT), f) Función Social (FS), g) Rol Emocional (RE), y h) Salud Mental (SM). Las mencionadas subescalas se agrupan en los Componentes de Salud Físico, y Mental. Ware (2000) es el autor de la versión 2.0, que utilizaremos para este estudio en su versión en castellano para Uruguay.

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Para la realización de este Estudio, se obtuvo la aprobación de los criterios éticos considerados, por parte del comité de evaluación de aspectos éticos involucrados en la investigación con seres humanos de la Universidad Católica del Uruguay.

Se prosiguió por contactar con la Comisión Directiva del Centro de Salud. A través de envíos por correo postal, se hizo llegar al Departamento de Recursos Humanos una carta de presentación del estudio y el protocolo de administración. Ante la respuesta positiva de la responsable de este sector, se enviaron 70 copias de los protocolos de administración. Durante un periodo de dos semanas se informó verbalmente a través de los jefes y supervisores de cada piso, y por medio de comunicaciones escritas en cartelera, la invitación a participar en el estudio. Al cabo de estas dos semanas, los protocolos fueron administrados a 56 funcionarios, de manera anónima y voluntaria, presentándose un consentimiento informado que debía ser aceptado previo dar inicio a la cumplimentación de las medidas. No se estableció un límite de tiempo para la administración.

Los datos fueron analizados y procesados mediante el uso del paquete estadístico SPSS versión 21.0 para Windows. En un primer lugar, los datos fueron revisados de modo a minimizar posibles errores cometidos en la transcripción de la información a la base de datos.

Se condujeron análisis preliminares: frecuencias, descriptivos, comparación de medias, correlaciones con los ítems de las escalas. Se utilizaron como medidas de resumen las medias, las desviaciones típicas, frecuencias, y los mínimos y máximos. La prueba de Kolmogorov-Smirnov permitió estudiar la distribución de los datos.

A partir de esta información, se realizaron pruebas paramétricas: pruebas T de Student para comparación de medias de muestras independientes y pruebas ANOVA para la comparación de medias de más de dos muestras independientes. Se efectuaron correlaciones para identificar asociaciones entre distintas variables, tales como la edad o el tiempo que lleva la persona ocupando su cargo de trabajo.

Dichos análisis permitieron comparar los resultados obtenidos a partir de la administración de las escalas con factores sociodemográficos y laborales.

Para todos los procedimientos estadísticos, se trabajó con un intervalo de confianza del 95%.

Resultados

Resultados

A continuación, se exponen los principales resultados alcanzados a partir de este estudio, buscando dar respuesta a los objetivos anteriormente descriptos.

La tabla 1 resume la información referida a las características socio-demográficas de la muestra. Más de la mitad de los participantes (64%) estaban casados o viviendo en pareja, y el 14% se encontraban divorciados.

En cuanto a las características laborales de la muestra (tabla 2), observamos que la mayoría de los participantes (73%) había concluido estudios de grado o postgrado.

Por otra parte, alrededor de un quinto de participantes (21,4%) alternaba entre los tres turnos horarios: matutino, vespertino y nocturno; y poco más de la mitad (53,6%) cumplía turnos mixtos, es decir que realizaban dos turnos horarios en el mismo día. Además, la mayoría (57,1%) tenía al menos una actividad laboral remunerada adicional.

Tabla 1. Características sociodemográficas (N=56)

Se muestra el origen del archivo: PSIENCIA_Revista-Latinoamericana-de-Ciencia-Psicologica_8-1_Cozzo-et-al_Tabla1.png

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En relación a las áreas de trabajo de la muestra, podemos agrupar las siguientes tres categorías: áreas asistenciales asociadas a condiciones graves de salud (incluye CTI de adultos y de niños, urgencias, diálisis); áreas asistenciales asociadas a condiciones leves o moderadas de salud (incluye: pediatría, fisioterapia, enfermería, policlínica, servicio a mbulatorio de consulta 24 horas); y áreas relacionadas a la cirugía (médicos cirujanos, personas que trabajan en bloque quirúrgico, o en central de esterilización).

El tiempo medio de permanencia en el cargo de los participantes presentó un rango de normalidad de entre 2,6 y 20 años.

Estrés Percibido

Al realizar los estudios descriptivos, se obtiene un nivel medio de Estrés Percibido de 32,8 (DT=6,8; mínimo=17; máximo=48).

Las preguntas fueron respondidas en una escala Likert de 1 a 5 puntos, considerando que, a mayor puntuación, mayor nivel de Estrés Percibido reflejado. Los dos ítems de menor puntuación (indicando menores niveles de Estrés Percibido) fueron los siguientes: “En el último mes, ¿con qué frecuencia ha estado seguro sobre su capacidad para manejar sus problemas personales?” (M=1,87; DT=0,70); y “En el último mes, ¿con qué frecuencia ha podido controlar las dificultades de su vida?” (M=1,80; DT=0,65).

Por otra parte, los dos ítems con puntuaciones más elevadas fueron: “En el último mes, ¿con qué frecuencia ha pensado sobre las cosas que le quedan por hacer?” (M=3,68; DT=0,92); y “En el último mes, ¿con qué frecuencia se ha sentido nervioso o estresado?” (M=3,22; DT=0,85).

Luego de establecer una distribución normal a partir de la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov, se condujeron pruebas T de Student para comparación de medias de muestras independientes, y pruebas ANOVA para la comparación de medias de más de dos muestras independientes. A su vez, se efectuaron correlaciones para identificar asociaciones entre distintas variables, tales como la edad o el tiempo que lleva la persona ocupando su cargo de trabajo. Se pudo concluir que no se establecen relaciones o diferencias significativas entre la variable Estrés Percibido y las variables sociodemográficas.

Tabla 2. Características laborales (N=56)

PSIENCIA Revista Latinoamericana de Ciencia Psicologica 8 1 Cozzo et al Tabla2

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En la tabla 3 se exponen las medias y los desvíos típicos de las dimensiones del MOS-SF-12 v. 2.

Puede observarse que entre las subescalas que componen el MOS-SF-12 v.2, Dolor Corporal es la que presentó puntuaciones que indican una mejor CVRS, mientras que la subescala Rol Emocional es en la que el personal sanitario asistencial informó niveles más bajos. Asimismo, se aprecia que el Componente de Salud Física obtiene una puntuación mayor que el Componente de Salud Mental.

Tabla 3. Medias y desvíos típicos de las dimensiones del MOS-SF-12 v.2

PSIENCIA Revista Latinoamericana de Ciencia Psicologica 8 1 Cozzo et al Tabla3

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En lo que refiere a las características vinculadas al trabajo, los médicos autoinformaron niveles de Dolor Corporal significativamente más elevados (MOS-SF-12v2, M = 60,4) al ser comparados con lo reportado por los integrantes de otros grupos profesionales (p < .05).

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Se constata una relación negativa entre el nivel de Estrés Percibido y el Componente de Salud Mental (MOS-SF-12 v.2), es decir que a mayores niveles de Estrés se obtienen resultados más bajos en la Salud Mental del Personal Sanitario Asistencial (p=-.771).

Discusión

Discusión

Se caracterizó una muestra de 56 Profesionales Sanitarios, compuesta por 12 doctores en Medicina, 13 licenciados en Fisioterapia, 19 licenciados en Enfermería y 12 auxiliares de Enfermería. La muestra estaba constituida principalmente por mujeres (83,09%), con una media de edad de 41,4 años.

En primer lugar, podemos decir que el nivel medio de Estrés Percibido reportado por la muestra estudiada fue de 32,8. Dado que el rango posible de respuesta era 14-70, constatamos que el resultado obtenido se encuentra próximo a la media aritmética. Si bien, parte de la literatura revisada indica niveles más elevados de Estrés Percibido en las muestras estudiadas (p.ej., Marty, Lavín, Figueroa, Larraín de la C., & Cruz, 2005; Moreno-Jiménez & Peñacoba, 1999), los niveles de Estrés Percibido autoinformados por la muestra del presente estudio manifestaron un nivel moderado al que atender. Estos resultados son consistentes con los reportados en la investigación realizada por Peisah, Latif, Wilhelm & Williams (2009), en la cual los médicos que trabajaban en sectores privados indicaron tener menores niveles de Estrés que aquellos que ejercían en el sector público. Asimismo, conjugando esto con el hecho de que el Centro de Salud al que pertenecían los participantes de este estudio se sitúe en el interior del país, podríamos pensar que la demanda a la cual están expuestos, difiera respecto a la de un Hospital situado en una ciudad capital. Los estudios realizados en el tema, se han efectuado en ciudades de mayor población y urbanización, por ejemplo: Santiago de Chile, Bogotá, Madrid, Sidney, entre otras.

Con la finalidad de enriquecer este estudio, consideramos interesante reflexionar acerca de los dos ítems que han sido puntuados más alto (“En el último mes, ¿con qué frecuencia ha pensado sobre las cosas que le quedan por hacer?”; “En el último mes, ¿con qué frecuencia se ha sentido nervioso o estresado?”), y aquellos dos con menor puntuación (“En el último mes, ¿con qué frecuencia ha estado seguro sobre su capacidad para manejar sus problemas personales?”; “En el último mes, ¿con qué frecuencia ha podido controlar las dificultades de su vida?”).

De esta forma, notamos que en los aspectos relacionados con la vida personal y la capacidad de resolver sus problemas cotidianos, los participantes no presentarían mayores dificultades. Sin embargo, expresaron sentirse frecuentemente nerviosos o estresados, así como también manifestaron preocuparse habitualmente por las tareas que les quedan por realizar. Retomando el concepto de Estrés de Gurung (2013) como la respuesta causada en el organismo cuando la persona percibe que sus recursos no alcanzan para hacer frente a una determinada demanda, podemos pensar que los dos ítems de la Escala que obtuvieron mayor puntuación hacen referencia a elementos que definen particularmente al Estrés, dejando mayor sustento a la idea de que existe un nivel de Estrés Percibido en la muestra que podría estar afectando la vida cotidiana de los participantes, y su percepción respecto al futuro.

Al comparar los niveles de Estrés Percibido en diferentes grupos en función de los datos sociodemográficos y laborales recogidos, no se encontraron diferencias significativas ni relación con ninguna de estas variables. Estos datos difieren de la mayoría de los estudios encontrados a partir de la revisión bibliográfica realizada. Podríamos vincularlos con características propias del centro de atención sanitaria y de la población en cuestión (Leka, Griffiths, & Cox, 2004), así como con el tamaño reducido de la muestra incluida en este estudio exploratorio, lo cual puede haber limitado la significación estadística de las relaciones entre algunas de las variables.

Según Casullo & Fernández Liporace (2001) el aumento de la edad o del nivel de estudios alcanzado marcaría una tendencia a responder con estrategias y estilos de afrontamiento focalizados en resolver el problema, habitualmente asociados a menores niveles de Estrés. En esta línea fueron los resultados de Marty, Lavín, Figueroa, Larraín de la C., & Cruz (2005) y de Peisah, Latif, Wilhelm & Williams (2009), quienes identificaron una diferencia significativa en los niveles de Estrés, según el nivel de estudios; así como una relación inversa entre Estrés y edad, y Estrés y tiempo de práctica profesional, respectivamente. Sin embargo, en este estudio no se encontró una relación entre la edad o el tiempo de permanencia en el cargo, y el nivel de Estrés Percibido de la muestra; así como tampoco se encontraron diferencias significativas en los niveles de Estrés Percibido al establecer grupos etarios y compararlos (Jiménez, Martínez, Miró & Sánchez, 2008).

Con respecto al género, la literatura científica presenta diversos hallazgos: mientras que muchos estudios encuentran que los niveles de Estrés son superiores en las mujeres; hay otras investigaciones que no han concluido de esta misma forma. En este caso, al no reflejarse ninguna diferencia según el género, los resultados van en la misma dirección que los estudios realizados por Ancer Elizondo, Meza Peña, Pompa Guajardo, Torres Guerrero & Landero Hernández (2011); Peisah, Latif, Wilhelm & Williams (2009). Cabe destacar que el número de hombres que integraba la muestra fue considerablemente reducido (16,1%), lo que pudo haber influido en que no se detectaran diferencias significativas según el género.

Luego de realizar una búsqueda de investigaciones en el tema, planteamos la hipótesis de que los enfermeros tendrían mayores niveles de Estrés que los médicos y auxiliares de Enfermería (Hernández, 2003; Zorzi Gatti, Ribeiro Leao, Paes da Silva & Giesbrecht Puggina, 2004). Por el contrario, en este estudio no se observaron diferencias significativas en los niveles de Estrés Percibido según la profesión de los participantes.

Al comparar según las áreas asistenciales en las que trabajan los funcionarios, los resultados obtenidos no permitieron considerar una determinada área como de mayor riesgo que otras en lo que respecta al Estrés, descartando la hipótesis de que aquellos funcionarios que trabajaban en áreas asistenciales asociadas con condiciones graves de salud, tendrían mayores niveles de Estrés Percibido (Zorzi Gatti, Ribeiro Leao, Paes da Silva & Giesbrecht Puggina, 2004).

Se había hipotetizado que no habría diferencias significativas en los niveles de Estrés Percibido en función de los turnos horarios laborales. Los datos arrojados corroboran la hipótesis planteada, al no presentarse diferencias entre las personas que realizaban turnos nocturnos o mixtos frente a aquellas que no lo hacían. Estos resultados coinciden con los obtenidos por Jamal & Baba (1997) quienes tampoco identificaron una relación entre los horarios laborales y los niveles de Estrés. A su vez, Fernández-Montalvo & Piñol (2000) realizaron una revisión sistemática de estudios en el tema: turnos horarios laborales y consecuencias psicológicas. Estos autores sostienen que existe una vasta heterogeneidad en los resultados manifestados por diversas investigaciones en el área, no pudiendo extraer datos concluyentes.

Al no haber encontrado diferencias significativas en los niveles de Estrés Percibido según las variables sociodemográficas y laborales, no se ha podido identificar ningún factor de riesgo en concreto, ni diferenciar un grupo de empleados que presenten mayor vulnerabilidad que otros. Sin embargo, tal como mencionamos anteriormente, los niveles reflejados de Estrés Percibido fueron moderados, por lo que la institución podría beneficiarse de esta homogeneidad, y generar programas de intervención más generalizables, que apunten al manejo adecuado del Estrés. A su vez, se podría considerar que los aspectos comunes a estos trabajadores, como la institución sanitaria y su ubicación geográfica, el ámbito laboral y el contacto directo con personas en diversas condiciones de salud, podría estar impactando directamente en el Estrés Percibido con mayor peso que las demás variables sociodemográficas y laborales.

Entre las limitaciones del presente trabajo, podemos considerar que algunas se encuentran relacionadas con el instrumento administrado para evaluar el Estrés Percibido: Escala de Estrés Percibido – Perceived Stress Scale (PSS). Este, por un lado, es un cuestionario de autoinforme (lo que exige que los participantes comprendan correctamente lo que se les está preguntando, respondan honestamente, y contesten todos los ítems sin olvidar ninguno). De esta forma, existieron cuatro casos perdidos, que no se pudieron considerar para el análisis estadístico de esta variable.

Por otra parte, el cuestionario nos brinda un nivel global de Estrés Percibido, que no establece cortes que permitan ubicar el resultado obtenido en una categoría que aluda a si los datos reflejan un nivel bajo, medio o alto de Estrés Percibido. Consideramos que esto último podría facilitar la interpretación y comparación de los resultados obtenidos, y por ende el diseño de programas de intervención y formulación de políticas de Recursos Humanos de la institución.

En segundo lugar, la muestra estudiada estuvo compuesta por 56 funcionarios asistenciales de un solo centro de salud privado que se ubica en una zona geográfica específica del norte del país. Por lo tanto, los resultados obtenidos no podrán ser generalizados ni al resto de los empleados del Centro de Salud, ni a los demás centros de salud del Uruguay, tanto de áreas urbanas como rurales.

En tercer lugar, el diseño de esta investigación, transversal descriptivo comparativo y correlacional, no permite establecer relaciones causa-efecto, sino que nos dará una visión respecto a variables que se encuentran asociadas significativamente o no, en el momento en el que es realizado el estudio.

En cuarto lugar, la limitada literatura a nivel regional dificulta la reflexión acerca de cómo otros han abordado esta problemática y qué resultados han tenido en culturas y países similares. Asimismo, las investigaciones mencionadas son resultado de una búsqueda en castellano e inglés, lo que limita la variabilidad de países, grupos y culturas abarcadas. Por otra parte, existen numerosos estudios que han evaluado Estrés en Personal Sanitario, pero no desde la misma perspectiva que se tomó para este estudio. De esta forma, han medido al Estrés a partir de otros instrumentos, por lo que se dificulta la comparación de los datos. Los diversos estudios realizados en el área han encontrado resultados heterogéneos, limitando la posibilidad de llegar a generalizaciones en el tema.

Los resultados obtenidos ofrecen una primera aproximación al estudio del Estrés Percibido y su relación con la CVRS y factores sociodemográficos y laborales en Personal Sanitario uruguayo. Tal como señala la literatura, el Estrés ha sido y es ampliamente estudiado a nivel internacional en diferentes muestras. Sin embargo, no se han encontrado investigaciones realizadas en el contexto sanitario uruguayo. El presente estudio encontró una asociación negativa entre los niveles de Estrés Percibido y la CVRS en su Componente de Salud Mental. De esta forma, sería relevante continuar indagando en el tema de manera de generar mayor conocimiento acerca de factores de riesgo/protección en la salud mental del Personal Sanitario en Uruguay. Ello permitirá generar insumos útiles de cara al diseño e implementación de programas de intervención a medida que: a) contribuyan a generar un entorno laboral saludable; b) promuevan factores de salud que permitan prevenir cuadros de Estrés, agotamiento, ansiedad, u otros; c) contribuyan al ajuste de las demandas laborales con respecto a los empleados y sus capacidades y recursos.

Los resultados del presente trabajo señalan un nivel general de Estrés Percibido moderado, sin reflejarse diferencias ni relaciones en función de las variables sociodemográficas y laborales. Es así que en este estudio no se ha podido identificar un grupo de mayor vulnerabilidad, ni factores de riesgo o protección para el Estrés. Esto hace que parezca más razonable ofrecer paquetes terapéuticos para el manejo del Estrés, que diseñar programas de intervención específicos para necesidades particulares.

En adición a esto último, es importante considerar que los participantes expresaron sentirse frecuentemente nerviosos o estresados, y también manifestaron preocuparse habitualmente por las tareas que les quedan por realizar. Estos datos nos orientan hacia un diseño e implementación de paquetes terapéuticos para entrenar en el manejo del Estrés y en mindfulness, que podría contribuir en la promoción del bienestar del Personal Sanitario, y la calidad de sus cuidados (Galla, O'Reilly, Kitil, Smalley, & Black, 2014; Lawrence & Murphy, 1996; Williams, Kolar, Reger, & Pearson, 2001).

Antoni (2003) propone un programa grupal de intervención en Estrés que busca: a) brindar información respecto a la respuesta de Estrés y sus consecuencias en la salud; b) concientizar sobre las valoraciones estresantes respecto a los acontecimientos o situaciones; c) promover la restructuración cognitiva: modificar las distorsiones cognitivas, disminuir pensamientos negativos, aumentar la autoeficacia y el autocontrol; y d) entrenar en: estrategias de afrontamiento adecuadas, técnicas de relajación, comunicación asertiva de las preocupaciones y emociones.

En esta línea, Fulton (2005) sugiere que el entrenamiento en mindfulness permite el desarrollo de cualidades mentales que favorecen el establecimiento de relaciones terapéuticas con los pacientes, la disminución del sufrimiento psíquico, y el aumento de emociones positivas. Algunas de estas cualidades serían: a) prestar atención al presente, atendiendo a los detalles de la experiencia, disminuyendo las preocupaciones por el pasado o el futuro y favoreciendo una escucha atenta hacia el otro; b) tolerar las emociones negativas disminuyendo el impacto que éstas tienen en la vida cotidiana; y c) practicar la aceptación de los acontecimientos vinculados a uno mismo y a los otros.

Los cuestionarios administrados obtuvieron una alta tasa de respuesta (92,9%), y demostraron tener buenas propiedades psicométricas y ser útiles para medir los niveles de Estrés Percibido y la CVRS en población uruguaya en estudios previos (Reich & Remor, 2011).

Durante el proceso de elaboración de este trabajo y mediante la búsqueda bibliográfica de literatura relevante surgieron otras perspectivas e ideas de cómo abordar este tema. Futuras líneas de investigación podrían considerar la relación del Estrés con otras variables sociodemográficas y de salud, tales como: consumo de tabaco, alcohol y psicofármacos (Reig & Caruana, 1990; Small, 1981), alimentación (Moreno-Jiménez & Peñacoba, 1999), o actividad física, con la finalidad de identificar otros posibles factores de riesgo o protección para el Estrés y la Calidad de Vida Relacionada con la Salud.

A su vez, próximas investigaciones podrían considerar diversificar las muestras estudiadas, recabando datos de otros centros de salud públicos y privados, de Montevideo y de otras zonas del país.

Los resultados tienen implicaciones de cara al diseño e implementación de programas psicoeducativos que atiendan en forma específica las necesidades psicosociales y de salud mental de esta población escasamente abordada por la literatura a nivel regional y nacional.

Referencias

Referencias

  • Antoni, M.H. (2003). Stress Management Intervention for Women with Breast Cancer. Washington DC: American Psychological Association.
  • Casas Anguita, J., Repullo Labrador, J. R., & Pereira-Candel, J. P. (2001). Medidas de calidad de vida relacionada con la salud. Conceptos básicos, construcción y adaptación cultural. Medicina Clínica, 116, 789-96.
  • Casullo, M., & Fernández Liporace, M. (2001). Estrategias de afrontamiento en estudiantes adolescentes. Revista del Instituto de Investigaciones, 6, 25-49.
  • Cohen, S., Kamarck, T. & Mermelstein, R. (1983). A Global Measure of Perceived Stress. Journal of Health and Social Behavior. 24, 385-96.
  • Cohen, S. & Williamson, G.M. (1988). Perceived stress in a probability sample of the United States. En Spacapan, S. & Oskamp, S. (Eds.), The social psychology of health: Claremont Symposium on applied social psychology (31-67). Newbury Park, California: Sage.
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